
Las tarjetas digitales transformaron la forma de manejar el dinero en México. Existen tanto tarjetas 100% digitales que operan de forma independiente desde el celular, como versiones digitales que las instituciones financieras te otorgan junto a tu tarjeta física para proteger tus datos.
En esta guía aprenderás cómo funcionan en general, desde las que creas en segundos para comprar por internet con CVV dinámico hasta las que vinculas a tu billetera digital para pagar en tiendas físicas, cuáles son sus ventajas frente al plástico tradicional y cómo aprovechar la tuya desde el primer día con opciones como Klar.
Una tarjeta digital es un medio de pago en formato electrónico que vive dentro de la app de tu institución financiera o guardada directamente en billeteras digitales como Apple Wallet o Google Wallet. Cuenta con sus propios datos para operar: número de 16 dígitos, fecha de vencimiento y código de seguridad (CVV), accesibles desde tu celular en cuanto tu cuenta queda aprobada.
Para entender su alcance, es clave saber que existen dos formatos principales:
En el lenguaje cotidiano, tarjeta digital y tarjeta virtual se usan como sinónimos: ambos términos se refieren a este instrumento electrónico que te permite operar al instante con total seguridad.
Pagar por internet con una tarjeta digital es prácticamente idéntico a usar una tarjeta física tradicional. La gran diferencia es que no necesitas tener el plástico en la mano: tus datos (número de 16 dígitos, fecha de expiración y CVV) los consultas directo desde la app de tu institución financiera o tu billetera digital.
En cualquier tienda en línea, al llegar al método de pago, ingresa el número de tu tarjeta digital, la fecha de vencimiento y el CVV, igual que harías con una tarjeta física.
La mayoría de los sitios te permiten guardar tu tarjeta digital para futuras compras, para no capturar los datos cada vez que compras por internet en ese mismo sitio. Hazlo solo en sitio seguros.
Puedes agregar tu tarjeta digital como método de pago en plataformas como Mercado Libre o Amazon, de la misma forma que agregarías cualquier tarjeta de crédito o débito física.
Pagar en establecimientos físicos con tu tarjeta digital es rápido, seguro y no requiere el plástico. Sigue estos tres pasos para comenzar a pagar solo acercando tu celular a la terminal.
Puedes agregar los datos de tu tarjeta a una billetera digital como Google Pay o Apple Pay desde la app de tu institución financiera o directamente desde la app de la billetera. Una vez agregada, tu celular puede funcionar como tu tarjeta en pagos sin contacto.
Acerca tu celular a la terminal en la tienda, sin necesidad de sacar tu tarjeta física, para completar el pago contactless en segundos.
Para pagar suscripciones o servicios recurrentes, ingresa los datos de tu tarjeta digital como método de pago al momento de contratar el servicio, igual que con cualquier otra tarjeta. Muchas suscripciones cobran de forma automática cada mes, así que confirma que tu tarjeta digital siga vigente antes de la fecha de cobro para evitar que se rechace el pago.
Sí, y en muchos casos es más seguro que pagar con tu tarjeta física en línea. Al tener un número distinto al de tu tarjeta física, una tarjeta digital reduce el riesgo de clonación: si sus datos quedan expuestos en algún sitio, tu tarjeta física, tu cuenta de débito y el resto de tus transacciones en línea no se ven comprometidas directamente. Aun así, sigue siendo importante comprar sólo en sitios seguros y nunca compartir tu código de seguridad fuera del proceso de pago.
Más allá de la comodidad de comprar en segundos, pagar con tarjeta digital ofrece protecciones y funciones que un plástico físico no puede igualar. Aquí te mostramos sus beneficios más importantes:
La tecnología protege tus datos, pero la prevención final está en tus manos. Identificar estos errores comunes te ayudará a navegar de forma segura, evitar estafas y reaccionar a tiempo ante cualquier actividad sospechosa en tu cuenta.
Al solicitar la tarjeta de crédito Klar recibes una respuesta inmediata. En cuanto tu solicitud es aprobada, no necesitas esperar a que llegue tu plástico físico: enseguida tienes acceso a tu tarjeta de crédito o débito digital directamente desde la app para comenzar a realizar compras en línea en cuestión de minutos.
Solicita tu tarjeta de crédito Klar
Desde la app de Klar, entra a la sección de tu tarjeta y activa tu tarjeta digital. Queda disponible de inmediato, incluso mientras tu tarjeta física sigue en camino.
Dentro de la app, entra a "Mis tarjetas" y desliza para ver los datos completos de tu tarjeta digital: el número de 16 dígitos, la fecha de vencimiento y el código de seguridad, listos para copiar al pagar en línea.
Puedes generar más de una tarjeta digital dentro de tu app, cada una con su propio número, fecha de vencimiento y código de seguridad. Así, si los datos de una quedan expuestos en algún sitio, no comprometen el resto de tus compras en línea.
Usar tu tarjeta de crédito Klar no solo te da seguridad en tus compras en línea, sino también beneficios financieros diseñados para hacer rendir más tu dinero:

Sí. Ambos términos se usan indistintamente para referirse a la versión electrónica de tu tarjeta, con su propio número, fecha de vencimiento y CVV.
Agrega tu tarjeta a una billetera digital como Google Pay o Apple Pay, y acerca tu celular a la terminal de pago en el comercio para completar la transacción por NFC (Near field communication).
Necesitas tu tarjeta agregada a una billetera digital como Apple Pay o Google Pay para pagar en tiendas físicas con pago sin contacto. La tarjeta digital pensada solo para compras en línea, como la tarjeta de crédito Klar, no funciona en terminales físicas.
Si tu tarjeta está agregada a Google Pay o Apple Pay, puedes acercar tu celular a la terminal en OXXO para pagar por contactless, siempre que la terminal acepte este método.
Entra a la app de tu institución financiera, ve a la sección de tu tarjeta digital y desliza o selecciona la opción para ver los datos completos, incluido el CVV.
En cuanto activas tu tarjeta digital, la app te muestra de inmediato el número completo, la fecha de vencimiento y el código de seguridad de 3 dígitos.
Entra a la configuración de tu celular, activa la función NFC (Near field communication) si no está activa por defecto, y agrega tu tarjeta a Google Pay o Apple Pay para empezar a pagar por contactless.
Sí, siempre que ya hayas agregado tu tarjeta a una billetera digital antes de necesitarla. Sin ese paso previo, tu celular no puede sustituir a tu tarjeta física en una tienda.
Ingresa los datos de tu tarjeta digital como método de pago al contratar el servicio o suscripción, igual que con cualquier otra tarjeta, y confirma que siga vigente antes de cada cobro automático.
Ninguna en la práctica: son dos nombres para el mismo tipo de tarjeta, con datos propios distintos a los de tu tarjeta física.
Sí, ambas plataformas cifran los datos de tu tarjeta y no comparten tu número real con el comercio al momento de pagar, lo que añade una capa más de protección frente a clonación.
Sí. En instituciones como Klar, tu tarjeta digital queda disponible en cuanto tu solicitud se aprueba, para que puedas empezar a comprar en línea mientras tu tarjeta física sigue en camino.
Pagar con tarjeta digital ya no es solo una alternativa mientras llega tu plástico: es una forma más segura de comprar en línea todos los días, y parte básica de la educación financiera de cualquier persona que compra por internet. Entre menos expongas los datos de tu tarjeta física, menor es tu riesgo de clonación, sin importar si compras en Mercado Libre, Amazon o cualquier otra tienda en línea.
Solicita tu tarjeta de crédito digital Klar

Un crédito hipotecario es un financiamiento a largo plazo que te permite comprar, construir o remodelar una vivienda, donde la propiedad queda como garantía hipotecaria del préstamo. Es una de las formas más comunes de llegar a tener una vivienda propia en México, porque te permite pagar el bien inmueble en mensualidades durante varios años en lugar de desembolsar todo el valor de la propiedad de una sola vez.
Conviene entender cómo funciona un crédito hipotecario, qué tipos existen, qué vas a pagar más allá de la tasa de interés y qué errores evitar antes de comprometerte a años de pagos.
Aquí lo revisamos paso a paso, incluyendo cómo puedes empezar a prepararte para la hipoteca digital que próximamente lanzará Klar.
Una entidad financiera, ya sea un banco, una SOFOM (Sociedad Financiera de Objeto Múltiple) o una institución como Infonavit, te presta una parte del valor de la propiedad. Tú aportas el resto como enganche, y a partir de ahí pagas el crédito en mensualidades que incluyen capital, intereses y, en la mayoría de los casos, un seguro de vida y un seguro de daños sobre el inmueble.
El proceso general se ve así:
Mientras no termines de pagar, la propiedad respalda el préstamo. Si dejas de pagar, la institución financiera puede iniciar un proceso legal para recuperar el bien inmueble.
No todos los créditos hipotecarios funcionan igual. La diferencia principal está en quién otorga el financiamiento y con qué tasa.
Los créditos con tasa fija te dan certeza porque tu pago mensual no cambia durante todo el plazo, incluso si las condiciones del mercado se mueven. Los de tasa variable pueden empezar más bajos, pero tu mensualidad puede subir o bajar con el tiempo.
En Klar estamos construyendo un proceso de crédito hipotecario 100% digital, con tasa fija y sin papeleo, directo desde la app. Mientras se confirma la fecha de lanzamiento, puedes unirte a la lista de espera del crédito hipotecario Klar para ser de los primeros en enterarte cuando esté disponible.
Mientras esperas, hay tres cosas que puedes empezar a ordenar desde ahora: revisar y mejorar tu historial crediticio, juntar tu enganche y tener preparados tus comprobantes de ingresos. Así, cuando el crédito esté listo, tu proceso de solicitud va a ser mucho más rápido.
Cada mensualidad se divide en capital e intereses mediante una tabla de amortización. Al inicio del crédito, una parte mayor de tu pago mensual cubre intereses; con el tiempo, esa proporción se invierte y pagas más capital.
Si haces pagos anticipados o un prepago total, reduces el saldo insoluto y, dependiendo del contrato, también el tiempo o el monto de tus pagos futuros. No pagar a tiempo genera intereses moratorios, que se suman al saldo y hacen más caro el préstamo a largo plazo. Por eso conviene revisar desde el inicio si tu contrato permite prepagar sin penalización.
No basta con elegir la primera oferta que te aprueben. Antes de firmar, conviene comparar entre al menos dos o tres instituciones financieras, porque un mismo perfil puede recibir condiciones distintas de una entidad a otra.
Al comparar, revisa si el crédito que te ofrecen es a tasa fija o variable, cuál es el plazo máximo disponible, y si existe alguna penalización por pagos anticipados. También vale la pena consultar el historial de quejas de cada institución ante la Condusef antes de decidirte. Y guarda por escrito cada cotización, porque los agentes suelen ofrecer condiciones verbales que no siempre coinciden con el contrato final.
Los requisitos varían según la institución financiera, pero en general vas a necesitar:
Cada institución define sus propios criterios, así que los requisitos exactos pueden cambiar de una entidad financiera a otra.
Si estás pensando en comprar una casa, estas recomendaciones pueden ayudarte a mejorar tu perfil financiero antes de solicitar una hipoteca.
Mantener un buen historial crediticio es uno de los aspectos más importantes al solicitar un crédito hipotecario. Procura pagar puntualmente tarjetas de crédito, préstamos y otros financiamientos. Si sueles olvidar las fechas de pago, puedes domiciliar tus mensualidades para reducir el riesgo de atrasos.
Una buena planeación financiera no solo aumenta tus posibilidades de obtener una hipoteca, sino que también puede ayudarte a acceder a mejores condiciones de financiamiento.
Un historial crediticio negativo o un nivel de deuda demasiado alto puede dificultar la aprobación de tu crédito hipotecario.
Como referencia, procura que la mensualidad de tu hipoteca represente alrededor del 30% de tus ingresos mensuales. Además, la suma del pago de la hipoteca y tus demás deudas no debería comprometer una parte excesiva de tus ingresos.
Antes de solicitar el crédito, revisa tus gastos y, si es posible, liquida o reduce otras deudas para mejorar tu capacidad de pago.
Reducir gastos innecesarios puede ayudarte a crear un ahorro para el enganche y los gastos iniciales al comprar una casa.
Además del enganche, considera gastos como escrituración, avalúo, impuestos y otros costos relacionados con la operación. Por eso, antes de elegir un crédito hipotecario, compara instituciones y revisa aspectos como:
Contar con un ahorro suficiente también te permitirá afrontar imprevistos sin comprometer tus finanzas.
Antes de comprar, revisa cuidadosamente las condiciones del inmueble. Una propiedad que necesita demasiadas reparaciones puede incrementar considerablemente tu inversión inicial.
Si la vivienda requiere remodelaciones importantes, considera esos gastos dentro de tu presupuesto para evitar descapitalizarte después de contratar el crédito hipotecario.
Si tus ingresos no son suficientes para obtener el monto que necesitas, una alternativa puede ser la coacreditación o unión de ingresos con otra persona.
Solicitar un crédito hipotecario con un coacreditado puede ayudarte a incrementar tu capacidad de financiamiento y mejorar tus posibilidades de adquirir una propiedad de mayor valor, siempre que ambas personas cumplan con los requisitos de la institución financiera.
Contar con ingresos comprobables es fundamental para que una institución financiera pueda evaluar tu capacidad de pago. Si eres empleado, solicita a tu empresa tus recibos de nómina timbrados y conserva esta documentación.
Los recibos timbrados son comprobantes fiscales digitales validados ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Generalmente incluyen información como el folio fiscal y un código QR que permite verificar su autenticidad.
Tener tu documentación financiera en orden puede agilizar el proceso de solicitud y aumentar tus posibilidades de conseguir la aprobación de tu crédito hipotecario.

El monto de préstamo de un crédito hipotecario se determina considerando varios factores. Te mencionamos algunos de los aspectos más comunes que se tienen en cuenta:
La institución financiera evaluará tus ingresos, estabilidad laboral y capacidad de pago para determinar el monto que puedes solicitar como préstamo hipotecario. Generalmente, se considera que tus pagos mensuales de la hipoteca no excedan un porcentaje específico de tus ingresos mensuales, como el 30% o 40%.
La relación préstamo-valor es la proporción entre el monto del préstamo y el valor de la propiedad. Por lo general, las entidades financieras están dispuestas a financiar un porcentaje del valor de la propiedad, mientras que el resto deberá ser cubierto mediante un pago inicial, conocido como enganche En muchos casos, se busca que el LTV no supere el 80% o 90% del valor de la propiedad.
La tasa de interés aplicada al préstamo hipotecario también influye en el monto total que puedes solicitar. Una tasa de interés más baja puede permitirte acceder a un préstamo de mayor, ya que los pagos mensuales serán más bajos. Es importante tener en cuenta que una tasa de interés más alta aumentará el costo total del préstamo.
Tu historial crediticio y puntaje crediticio son aspectos que las instituciones financieras consideran al determinar el monto del préstamo hipotecario. Un buen historial crediticio, con pagos a tiempo y bajo endeudamiento, puede aumentar tus posibilidades de obtener un préstamo de mayor monto.
Existen gastos que debes contemplar antes de solicitar tu crédito hipotecario, incluso si piensas pagar el inmueble de contado. Aquí la explicación.
Este monto se paga directamente al vendedor del inmueble. El saldo restante, es cubierto por el crédito hipotecario que contrates. Entre mayor sea el enganche, menor será el crédito, por lo que la mensualidad bajará. Lo ideal es aportar entre el 10 y el 30% del valor del inmueble.
Se trata de una revisión a tu perfil de riesgo que ayuda a determinar el tiempo y la agilidad que llevará el proceso. En general, sirve para corroborar que el inmueble está en condiciones de que lo compres.
Es una estimación realizada por un experto sobre el valor de la vivienda. Una vez que tu crédito hipotecario es aprobado, y que cuentas con un inmueble seleccionado, se asigna la unidad de valuación, encargada de realizar una visita y levantar el avalúo. El notario utiliza el avalúo para determinar los impuestos a pagar. En tanto, la institución financiera lo usa para saber si el inmueble tiene el valor de mercado que dice el precio de compraventa.
Este rubro contempla los gastos de escrituración de la casa, los honorarios del notario que la realiza, impuestos de adquisición y derechos de registro. El monto se estima en el 7% del valor del inmueble en la CDMX (varía en cada estado de la República Mexicana). Sin embargo, el costo exacto sólo puede conocerse después de ejecutar el avalúo. Existen jornadas notariales que ayudan a reducir este gasto hasta en un 60%, especialmente para inmuebles de menor monto.
Es el costo de los trámites de apertura del crédito. La buena noticia es que existe la opción de financiar este gasto en el plazo del crédito. De ser así, no tendrías que dar este pago inicial.
Tener un crédito hipotecario puede ofrecer varios beneficios, algunos de ellos son:
El principal beneficio es que te permite comprar una casa o propiedad sin tener que pagar el monto total de la compra de una sola vez. Esto te brinda la oportunidad de convertirte en propietario de una propiedad, incluso si no tienes los recursos suficientes para comprarla al contado.
Con un crédito hipotecario, puedes distribuir el pago de la vivienda a lo largo de varios años, generalmente de 5 a 20 años. Esto facilita el cumplimiento de tus obligaciones financieras, ya que pagas una cantidad fija cada mes, lo cual puede ser más manejable que tener que desembolsar una suma considerable de dinero de una vez.
Al tener un crédito hipotecario, tienes la posibilidad de estabilizar tus gastos de vivienda a largo plazo. Aunque los pagos mensuales pueden variar dependiendo de la tasa de interés (fija o variable) y otros factores, puedes planificar tu presupuesto a largo plazo con mayor certeza, ya que conoces los pagos mensuales que debes realizar.
Si mantienes un buen historial de pagos con tu crédito hipotecario, puedes fortalecer tu historial crediticio. Esto trae beneficios a futuro, ya que tener un buen historial crediticio puede facilitar la obtención de préstamos para otros fines, como la compra de un automóvil o la obtención de créditos personales.
En muchos casos, las propiedades tienden a aumentar de valor con el tiempo. Si el valor de tu propiedad aumenta, puedes beneficiarte de la plusvalía, lo que significa que podrías venderla en el futuro por un precio más alto o utilizarla como garantía para obtener otros préstamos.
Dos créditos con la misma tasa de interés pueden tener un CAT muy distinto si una institución cobra más comisiones o seguros obligatorios más caros. Comparar sólo la tasa te puede hacer elegir la opción más cara sin darte cuenta.
Muchas personas calculan su presupuesto sólo con el enganche y olvidan que los gastos notariales y el avalúo se pagan por separado, casi siempre antes de que se libere el crédito. Es recomendable dejar un colchón adicional para estos gastos.
Algunos contratos limitan o penalizan los pagos anticipados. Si tu plan es prepagar en cuanto puedas, revisa esta cláusula desde la cotización, no cuando ya tengas el contrato en la mano.
Compara opciones entre varias instituciones financieras, revisa tu historial crediticio y tu capacidad de pago, junta tu enganche y reúne tu comprobante de ingresos antes de solicitar. Un simulador de crédito hipotecario te ayuda a estimar tu mensualidad antes de comprometerte.
Es un financiamiento otorgado con el saldo de tu subcuenta de vivienda y las aportaciones patronales que se acumulan mientras trabajas de forma formal. Funciona de manera distinta a un crédito bancario, aunque ambos usan la propiedad como garantía hipotecaria.
No hay una respuesta única, depende de tu perfil, tu enganche y el CAT que te ofrezca cada institución. Lo más confiable es comparar el CAT promedio y no solo la tasa de interés entre varias entidades financieras.
Es una estimación inicial de cuánto te podrían prestar, basada en tus ingresos y tu historial crediticio, antes de la evaluación completa del crédito. No garantiza la aprobación final, pero te da una idea rápida de tu monto disponible.
Depende de si buscas tasa fija o variable, del plazo que quieras y de si puedes combinar Infonavit con un crédito bancario. Usar un simulador de crédito hipotecario con distintos escenarios te ayuda a comparar antes de decidir.
Se paga en mensualidades fijas o variables que cubren capital e intereses según una tabla de amortización. También puedes hacer pagos anticipados para reducir el saldo o el plazo, si tu contrato lo permite.
El CAT es una cifra que junta la tasa de interés, las comisiones y los seguros obligatorios en un solo porcentaje anual, pensado para comparar créditos de forma justa entre instituciones. Un CAT promedio más bajo generalmente significa un crédito más barato en la práctica. Si quieres saber más sobre qué es el CAT, lee nuestra guía dedicada.
El aforo es el porcentaje del valor de la propiedad que la institución financiera está dispuesta a financiar. Si el aforo es del 80%, tú aportas el 20% restante como enganche.
Depende de la institución y del avance de la construcción. Muchas veces, las propiedades en preventa se pagan primero con planes directos con la constructora, y el crédito hipotecario se formaliza hasta que la vivienda está terminada y escriturable.
Es un monto que se suma a tu crédito Infonavit usando tu saldo acumulado en la subcuenta de vivienda, lo que te permite acceder a un monto mayor cuando se combina con un crédito bancario tradicional en un esquema de cofinanciamiento.
Reduces el saldo insoluto de tu crédito, lo que puede disminuir el tiempo restante o el monto de tus pagos futuros, según lo que indique tu contrato. Revisa si tu crédito cobra alguna penalización por prepago antes de hacerlo.
Lo más común es que te exijan un seguro de vida y un seguro de daños sobre el inmueble, ambos incluidos en tu pago mensual. Estos seguros protegen tanto a tu familia como a la institución financiera en caso de fallecimiento o daños a la propiedad.
Las UDIs (unidades de inversión) son una unidad de medida que se ajusta con la inflación. Algunos créditos hipotecarios se calculan en UDIs en lugar de pesos, lo que significa que tu saldo y tu pago mensual pueden variar según la inflación registrada, a diferencia de un crédito en pesos con tasa fija.
Los plazos más comunes en México van de 10 a 20 años, aunque algunas instituciones ofrecen plazos distintos según el monto y el perfil del solicitante.
Un crédito hipotecario está pensado para comprar, construir o remodelar una vivienda, con plazos largos y tasas más bajas porque la propiedad queda como garantía. Un préstamo personal sirve para montos menores y plazos cortos, sin necesidad de poner un bien inmueble como garantía, pero normalmente con una tasa más alta.
Es un préstamo a largo plazo que compromete tu capacidad de pago durante años, e implica costos adicionales como gastos notariales, avalúo y seguros obligatorios además de la mensualidad. Si dejas de pagar, puedes perder la propiedad que respalda el crédito.
Comprar una vivienda propia con un crédito hipotecario es una de las decisiones financieras más grandes que vas a tomar, así que vale la pena comparar bien antes de firmar. Si quieres que el proceso sea digital y sin filas, únete a la lista de espera del crédito hipotecario de Klar y sé de los primeros en enterarte cuando esté disponible.

Sí, es posible hacer una transferencia con tarjeta de crédito, aunque depende de la institución financiera. Algunas entidades permiten transferir dinero de tu línea de crédito directamente a una cuenta bancaria; en el caso de Klar, esta función está disponible desde la app y se realiza en pocos pasos.
Esta guía te explica cómo funciona, cuánto cuesta realmente y qué alternativas existen si necesitas dinero rápido.
Transferir con tarjeta de crédito significa usar tu línea de crédito para mandar dinero a una cuenta de un tercero, en lugar de gastarlo directo en una compra. En la mayoría de los casos esto implica una disposición de efectivo: el dinero primero pasa por una cuenta y desde ahí lo transfieres. Con Klar, el proceso es más directo.
Así lo haces desde la app:
1. Abre la app de Klar.
2. Selecciona la opción de transferencia.
3. Ingresa la CLABE o los datos de la cuenta destino.
4. Escribe el monto que quieres enviar y activa la opción de "Transferir con crédito".
5. Revisa el detalle de la operación, incluyendo la comisión aplicable.
6. Confirma y listo.
En la app de Klar, verás la transferencia registrada con la etiqueta "Crédito" para que puedas identificarla fácilmente.
Aunque los pasos pueden variar ligeramente según tu banco o institución financiera, el proceso suele ser prácticamente el mismo.
Puedes transferir parte de tu línea de crédito directamente desde la app y enviar el dinero en minutos. La comisión por la transferencia es del 10% + IVA sobre el monto retirado.
El monto máximo que puedes transferir no es igual a tu límite de crédito total. Los bancos tradicionales suelen limitar la disposición a un porcentaje bajo. Klar destaca por ofrecer una flexibilidad al permitir disponer de parte de la línea de crédito para transferencias. Este porcentaje se determina de forma personalizada con base en el puntaje crediticio y el historial de pagos.
Aunque ambas operaciones utilizan los fondos de tu línea de crédito, la diferencia clave radica en quién recibe el dinero y cómo lo vas a utilizar:
Lo que debes recordar: Sin importar si el dinero llega a ti o a alguien más, el sistema bancario registra ambas transacciones como una disposición de crédito. Esto significa que en ambos casos se aplicará la comisión correspondiente y los intereses comenzarán a correr desde el primer día.
A diferencia de una compra regular, la disposición de efectivo no tiene periodo de gracia: los intereses se generan desde el primer día en que realizas la transferencia hasta que líquidas el monto, sin importar tu fecha de corte. En una compra común (o a Meses Sin Intereses), no pagas intereses si cumples con los pagos a tiempo; con una transferencia desde tu tarjeta, los intereses son inevitables y se cobran desde el momento en que se procesa la operación.
Además, el monto transferido, junto con la comisión por disposición, se resta inmediatamente de tu límite de crédito, reduciendo tu saldo disponible para compras futuras o MSI. Es fundamental revisar tu estado de cuenta, ya que las comisiones e intereses por disposición de efectivo se calculan y aplican de forma distinta al saldo de tus compras diarias.
Si lo que necesitas es liquidez inmediata, transferir desde tu tarjeta de crédito casi nunca es la opción más barata. Un préstamo personal con tasa fija suele costarte mucho menos.
El Préstamo Personal Klar tiene una tasa de interés fija desde el inicio, sin comisión por apertura ni anualidad, y el dinero llega directo a tu cuenta sin pasar por tu límite de crédito ni afectar tu tarjeta. Lo solicitas desde la app, sin papeleo ni visitar una sucursal, y sabes desde el primer día cuánto vas a pagar en total, con pagos mensuales fijos durante todo el plazo.
La disposición de efectivo con Klar es una función que te permite convertir parte de tu línea de crédito en dinero disponible en tu cuenta de forma inmediata.
Este proceso se hace 100% desde la app de Klar y el dinero se deposita al instante en tu propia cuenta de débito Klar. A continuación te explicamos cómo funciona:
Para aprender más sobre la disposición de efectivo lee nuestro artículo dedicado.
Cada institución financiera cobra una comisión distinta por disposición de efectivo. Comparar solo el porcentaje de comisión, sin ver la tasa de interés completa, te puede salir caro, sobre todo si planeas tardar varios meses en pagar el monto que transferiste.
Usar tu tarjeta de crédito como fuente recurrente de efectivo, en vez de un préstamo personal con tasa fija, suele costarte más en el total, porque los intereses de una disposición de efectivo corren sin periodo de gracia y se acumulan más rápido que los de un préstamo planeado desde el inicio.
Si necesitas efectivo con cierta frecuencia, vale la pena comparar el costo total de ambas opciones antes de decidir por la que ya tienes a la mano.
Sí. Es la forma más común de disposición de efectivo por transferencia: el dinero sale de tu línea de crédito y llega a tu cuenta de débito, casi siempre por SPEI el mismo día.
No. No todas las tarjetas de crédito permiten transferir dinero a una cuenta de un tercero. La disponibilidad depende de las políticas de la institución financiera. Entre los emisores que sí permiten hacer esta disposición de efectivo vía app se encuentra Klar (con la Tarjeta de Crédito Klar).
La transferencia en sí no afecta tu historial crediticio de forma directa, pero si el monto usado eleva mucho tu nivel de endeudamiento, o si dejas de pagar a tiempo por los intereses adicionales, sí puede impactar tu buró de crédito con el tiempo.
Casi ninguna institución financiera ofrece esta operación sin costo. Algunas anuncian "0% de comisión" en ciertos productos, pero eso no elimina los intereses diarios, que corren desde el primer día sin importar la comisión que cobren en ese producto específico.
Sí, eso sí es una transferencia bancaria normal: envías dinero desde tu cuenta de débito o cuenta corriente hacia tu tarjeta de crédito para cubrir tu pago mínimo o tu pago total, sin comisión ni intereses adicionales por hacerlo.
Depende de tu crédito disponible, no de un límite de número de operaciones. Puedes seguir disponiendo efectivo mientras tengas línea de crédito libre, aunque cada disposición reduce lo que te queda disponible para el resto del mes.
Cuestan lo mismo en comisión e intereses, porque ambas se consideran el mismo tipo de disposición de efectivo. La diferencia es solo práctica: transferir te da saldo en una cuenta, retirar te da efectivo en la mano, así que la decisión depende de para qué necesitas el dinero.
Normalmente el mismo día, porque corre por SPEI, aunque los tiempos de acreditación pueden variar un poco según la institución financiera de origen y de destino, o si la solicitas fuera de horario bancario.
Transferir dinero desde tu tarjeta de crédito es posible, pero rara vez es la opción más barata cuando necesitas efectivo. Comparar la comisión, la tasa de interés y el periodo de gracia antes de disponer de tu línea de crédito te ahorra pagar de más, y es parte básica de la educación financiera de cualquier persona.
Si buscas liquidez sin ese costo, un préstamo personal con tasa fija o una cuenta digital sin comisiones suele ser la alternativa más simple.

En México existen muchos tipos de tarjetas de crédito, y elegir la equivocada puede costarte en anualidad, tasa de interés o beneficios que nunca usas. El mercado financiero en México ofrece un abanico amplio de alternativas, y cada plástico está diseñado para cubrir necesidades operativas y de liquidez muy distintas.
Esta guía te explica los tipos y las características de tarjetas de crédito que existen según su función y según sus beneficios y cómo elegir la tarjeta que se ajusta a tu perfil.
Es fundamental entender cómo funciona la estructura de cada tarjeta de crédito y qué respaldo ofrece. A continuación, te desglosamos las principales categorías que existen en el país según su naturaleza y uso:
Incrementa de forma considerable el límite de crédito e integra ventajas exclusivas para usuarios exigentes. Si bien suelen cobrar una anualidad más elevada que una tarjeta clásica, lo compensan con beneficios premium como asistencias en viajes, atención personalizada y programas de recompensas superiores.
Un claro referente de esta categoría es la Tarjeta de Crédito Klar Platino, una alternativa de plástico metálico que otorga líneas hasta de $250,000 MXN, accesos a salas VIP LoungeKey y hasta un 6% de cashback en categorías como supermercado, suscripciones y viajes. Además, brinda la posibilidad de bonificar o exentar el cobro de anualidad ($1,500 MXN + IVA) al alcanzar ciertos niveles de facturación anual.
Es el tipo más común: una línea de crédito de uso general, sin beneficios premium, pensada para quien empieza a construir su historial crediticio.
Un ejemplo es la tarjeta de crédito Klar, una opción sin anualidad que puedes solicitar en minutos desde la app de Klar con respuesta inmediata. Con ella obtienes acceso a Meses Sin Intereses y, si eliges su versión Plus, accedes a beneficios superiores como cashback en tus compras.
Requiere un depósito como garantía y no exige historial crediticio previo, lo que la hace ideal si es tu primera tarjeta o si tu historial se dañó. Con la Tarjeta de Crédito con Garantía de Klar obtienes una línea respaldada por Mastercard, sin anualidad y con acceso a Meses Sin Intereses. Lo mejor: construye un historial sólido que te permitirá escalar a una tarjeta tradicional en 6 meses.
Diseñada para cubrir la operativa diaria y los gastos de representación de un negocio en lugar de los de una persona física. Este tipo de tarjetas incluye herramientas clave como la asignación de límites individuales por empleado, reportes de gastos automáticos para simplificar la contabilidad y mayor flexibilidad para financiar capital de trabajo.
Un claro ejemplo es la Tarjeta de Crédito Klar Empresarial, que permite a Pymes y emprendedores centralizar sus pagos, asignar tarjetas adicionales a su equipo con controles de gasto en tiempo real, posee un ciclo de hasta 40 días sin intereses* y, además, puedes acceder a oportunidades de cashback como:
Este formato vive dentro de tu aplicación no requiere una tarjeta física para operar. Su gran ventaja es la inmediatez y la seguridad: puedes hacer compras por internet, pagar servicios o contratar plataformas de streaming en el instante en que aprueban tu crédito, sin esperar a que el plástico llegue a tu domicilio.
Un referente de esta modalidad es la app de Klar. En todas sus variantes de tarjeta de crédito, desde la opción con garantía hasta la línea Platino, ofrece acceso inmediato a una tarjeta digital desde la aplicación. Además, incorpora una numeración dinámica para brindar mayor seguridad y tranquilidad en las compras en línea.
Recompensa tus compras devolviéndote un porcentaje de lo que gastas en efectivo (cashback) o convirtiéndolo en puntos canjeables dentro de un catálogo. La gran ventaja del cashback frente a los puntos tradicionales es su liquidez: recibes dinero real que puedes usar para volver a gastar.
La propuesta de Klar, que ofrece programas de cashback directo sobre tus consumos diarios a través de Klar Plus o con su Tarjeta Klar Platino. Incluye Cashback de 3% en categorías como telecomunicaciones, viajes, movilidad, servicio de entregas, y 6% de cashback en categorías como supermercados y subscripciones.
Te permite diferir el costo de tus compras en mensualidades fijas durante un plazo determinado, sin generar cargos adicionales por financiamiento en comercios participantes.
Las tarjetas de crédito Klar te permiten diferir tus compras a Meses Sin Intereses en más de 3200 comercios seleccionados incluyendo aerolineas, supermercados, tiendas departamentales entre otros.
Emitidas por grandes cadenas de tiendas, solo funcionan dentro de su red o grupo comercial a cambio de descuentos y promociones exclusivas en sus establecimientos.
Están diseñadas para viajeros frecuentes: acumulan puntos, millas o cashback por cada compra en esta categoría. Y además, ofrecen coberturas traslados, como seguros de equipaje y asistencia médica en el extranjero.
Un ejemplo de esta categoría es la Tarjeta Klar Platino, una alternativa de plástico metálico respaldada por Mastercard que incluye beneficios de viaje exclusivos, 3% de cashback en compras con aerolíneas como Vivaaerobus, Aeromexico y Volaris. Hasta 5 accesos sin costo al año a salas VIP LoungeKey en aeropuertos. Y también protección en tus compras y asistencias internacionales durante tus trayectos.
Están enfocadas en la seguridad del comercio electrónico. Ofrecen herramientas para prevenir fraudes, como cvv dinámico y tarjetas digitales de un solo uso o de parámetros configurables.
Maximizan el rendimiento de tus compras diarias devolviéndote un porcentaje de cashback o multiplicando la acumulación de puntos específicamente en despensa y tiendas de autoservicio.
Un referente de esta categoría es la propuesta de la Tarjeta de crédito Klar y el programa Klar Plus: con Klar Plus obtienes 1% de cashback en compras de supermercado, mientras que con la Tarjeta Klar Platino ese beneficio escala hasta un 6% de cashback directo en dinero real abonado a tu tarjeta de crédito.
Priorizan la accesibilidad mediante requisitos de ingreso mínimos para dar tus primeros pasos en el sistema financiero. Soluciones como la Tarjeta de Crédito con garantía de Klar permiten a cualquier estudiante construir historial desde cero de manera 100% digital, sin anualidad y con aprobación rápida desde la app.
Diseñadas para viajeros y compras en el extranjero, estas tarjetas cuentan con aceptación global respaldada por redes de pago como Mastercard o Visa, ofreciendo además beneficios adicionales en seguridad, protección de compras y asistencias en viajes.
Las tarjetas de crédito Klar tienen el respaldo internacional de Mastercard, permitiéndote pagar sin fronteras en cualquier establecimiento o sitio web del mundo.
Son tarjetas que integran coberturas y asistencias financieras para proteger tus bienes y tu dinero ante imprevistos, que van desde protección en compras hasta blindajes contra delitos financieros.
Klar ofrece su seguro contra robo y fraude financiero. Este blindaje resguarda tu capital en caso de transferencias no autorizadas, fraudes digitales o robo de efectivo retirado en cajeros. Además, versiones como Tarjeta Klar Platino suman la protección de compras y asistencias internacionales respaldadas por Mastercard.
A diferencia de muchas tarjetas bancarias tradicionales, las tarjetas de crédito y de débito Klar se gestionan por completo desde la app, sin necesidad de acudir a una sucursal. Estas son las tipos de tarjetas que ofrece Klar:
La Tarjeta de Crédito Klar es sin anualidad, respaldada por Mastercard, con cashback y Meses Sin Intereses en miles de comercios. Si no tienes historial crediticio, la tarjeta de crédito con garantía de Klar te da acceso sin necesidad de buró de crédito previo.
Si buscas una tarjeta de crédito que ofrece mayores beneficios en viajes, y cashback Klar ofrece la tarjeta de crédito Platino. Y si tu negocio necesita su propia línea de crédito, la tarjeta de crédito empresarial Klar separa tus gastos personales de los del negocio.
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Dominar el lenguaje financiero es el primer paso para tomar el control total de tu dinero y sacarle el máximo provecho a tu plástico. A continuación, desglosamos los términos esenciales que debes conocer sobre cómo funciona una tarjeta de crédito:
El límite de crédito es el tope que puedes gastar; la línea de crédito es el monto disponible que te queda dentro de ese tope en un momento dado.
El historial crediticio registra cómo has pagado tus créditos anteriores; la capacidad de pago mide cuánto puedes pagar sin comprometer tu salud financiera.
El estado de cuenta resume tus movimientos del mes; la fecha de corte marca el día en que ese periodo termina y empieza el siguiente.
El pago mínimo evita cargos por atraso, pero deja el resto generando intereses; el pago total liquida tu deuda completa sin intereses adicionales.
El CVV es el código de seguridad de tres dígitos al reverso de tu tarjeta, usado en compras online; el PIN es la clave que usas en cajeros y terminales físicas.
Es como se le llama a la persona titular de una tarjeta de crédito ante la institución financiera que la emite.
Es la cuenta bancaria de uso diario, distinta de tu tarjeta de crédito, aunque muchas veces se usan juntas para los pagos mensuales.
Una tarjeta de crédito bien administrada es un gran aliado para construir historial y obtener recompensas, pero caer en descuidos cotidianos puede salir muy caro. A continuación, repasamos los errores más comunes que debes evitar para sacarle el verdadero provecho a tu tarjeta:
Un cashback alto no compensa una anualidad cara si tu gasto mensual real es bajo. Compara el costo total, no solo el beneficio que más brilla.
La línea de crédito es dinero prestado, no tuyo. Gastarla como si fuera ingreso propio es de las formas más comunes de terminar endeudado.
Evita el cargo por atraso, pero el saldo restante sigue generando intereses indefinidamente, alargando tu deuda mucho más de lo necesario.
Existen tarjetas clásicas, con garantía, Oro o Platino, empresariales, prepago, virtuales, además de variantes según beneficio como cashback, viajes o supermercados.
En México no hay una cifra fija de tarjetas de crédito debido a la constante oferta de bancos e instituciones financieras. Sin embargo, para entender el mercado, se agrupan en categorías clave: por nivel de ingresos (Clásica, Oro, Platinum), por garantía de aprobación (Garantizadas), por perfil del usuario (Estudiantes, Negocios) y por tipo de recompensa (Cashback, Viajes).
La tarjeta de crédito usa dinero prestado que debes pagar después, con la posibilidad de generar intereses. La tarjeta de débito usa el dinero que ya tienes en tu cuenta corriente, sin deuda de por medio.
Si vas a iniciar tu historial financiero, la mejor opción es una tarjeta de crédito garantizada. Este tipo de tarjeta requiere un depósito de dinero que actúa como respaldo de tu línea de crédito, por lo que su aprobación está prácticamente asegurada al no requerir antecedentes en el Buró de Crédito. Un ejemplo es la tarjeta de crédito con garantía de Klar.
La Tarjeta de Crédito Klar (tradicional) y la Tarjeta Garantizada son 100% sin anualidad, permitiéndote mantener tu crédito sin cargos anuales obligatorios. Por su parte, la Tarjeta Klar Platino sí incluye una anualidad, la cual compensa con beneficios de nivel premium como su acabado metálico, 6% de cashback en supermercados y pases para salas VIP en aeropuertos con LoungeKey.
Elegir entre tantos tipos de tarjeta de crédito no tiene que ser complicado si empiezas por tu propia capacidad de pago, no por la lista de beneficios. Entender estos términos básicos, parte de cualquier proceso de educación financiera, te ayuda a comparar cualquier oferta de las entidades financieras con más criterio, sin depender solo de lo que promete la publicidad.

Tu estado de cuenta reúne los movimientos, saldos y pagos de tu cuenta o tarjeta de crédito durante un periodo. En esta guía aprenderás qué información contiene, cómo leerlo y cuáles son las diferencias entre los estados de cuenta de crédito y débito.
Un estado de cuenta es un documento oficial que resume la actividad financiera de tu cuenta bancaria o tarjeta de crédito durante un periodo determinado, casi siempre un mes. Incluye tus movimientos, tu saldo y, en el caso de una tarjeta de crédito, la información que necesitas para pagar sin generar intereses. Lo emite tu institución financiera de forma automática cada periodo, sin que tengas que solicitarlo cada vez.
El estado de cuenta resume los movimientos de una cuenta o tarjeta específica: lo que entró, lo que salió y cuánto queda. Los estados financieros son reportes más amplios, como el balance general o el estado de resultados, que reflejan la situación financiera completa de una empresa o persona. Un estado de cuenta es una pieza de información; los estados financieros arman el panorama completo, combinando datos de varias cuentas, activos y deudas a la vez.
Un estado de cuenta sirve para comprobar tus ingresos, verificar tus movimientos, calcular tu pago mínimo y detectar cargos que no reconoces, entre otros usos. También es el documento que muchas instituciones y trámites piden como comprobante de tu actividad financiera, por ejemplo al solicitar un crédito o rentar una vivienda. Revisarlo con regularidad es parte básica de la educación financiera de cualquier persona, y no requiere ningún conocimiento contable especializado: solo constancia.
La mayoría de las instituciones financieras ofrecen tu estado de cuenta por banca en línea, por aplicaciones móviles o, si lo prefieres, en versión impresa en sucursal. Las entidades financieras digitales, como las que operan solo por app, suelen generar el estado de cuenta directamente en formato PDF descargable, sin necesidad de visitar ninguna sucursal física.
Con Klar, por ejemplo, todo el proceso ocurre dentro de la misma app que usas para tus movimientos del día a día.
Las instituciones tradicionales, en cambio, muchas veces requieren que actives primero la opción de banca en línea o que solicites el envío por correo electrónico. Cuál método uses depende de tu institución, pero hoy la mayoría de las personas lo consulta desde su celular, sin pasar por ninguna sucursal.
Aunque el diseño varía entre instituciones, casi todos los estados de cuenta incluyen los mismos campos básicos.
Estos campos juntos forman lo que muchas instituciones llaman la carátula del estado de cuenta: el resumen en la primera página, antes del detalle de movimientos. Si alguna vez te piden "la carátula de tu estado de cuenta" para un trámite, es justo esta información la que están pidiendo, no el documento completo.
Aunque comparten estructura general, el estado de cuenta de una tarjeta de crédito y el de una cuenta de débito o ahorro no muestran exactamente la misma información. El de tarjeta de crédito incluye conceptos de deuda que simplemente no existen en una cuenta de débito, como el pago mínimo o la tasa de interés. Saber cuáles campos aplican a cada uno te evita buscar información que ese tipo de estado de cuenta ni siquiera contiene.
En tu tarjeta de crédito, revisa el pago mínimo, la fecha límite de pago, el pago para no generar intereses, la tasa de interés y el CAT, y si tienes compras a Meses Sin Intereses. Estos datos determinan cuánto y cuándo debes pagar para evitar que tu deuda genere intereses, y son los primeros números que deberías buscar cada vez que abres tu estado de cuenta.
En una cuenta de ahorro o cuenta corriente, revisa tu saldo inicial y final, tus depósitos, retiros y abonos, además de cualquier comisión que se haya cobrado. Aquí no existen conceptos de pago mínimo ni intereses por crédito, porque no estás usando dinero prestado.
Lo que sí conviene revisar es que cada movimiento corresponda a algo que reconoces, ya que un cargo indebido en una cuenta de débito sale directo de tu dinero disponible, sin margen de negociación como en una tarjeta de crédito.
Desde octubre de 2024, todas las instituciones financieras en México usan un formato de estado de cuenta estandarizado, diseñado por CONDUSEF. Esto significa que sin importar qué tarjeta tengas, el documento tiene la misma estructura y es más fácil de revisar.
Leer tu estado de cuenta toma tres pasos, sin importar si es de una tarjeta de crédito o de una cuenta de débito. No necesitas ningún conocimiento contable, solo seguir el orden en que aparece la información.
Confirma que el nombre del titular y el número de cuenta correspondan a los tuyos antes de revisar el resto del documento. Este paso parece obvio, pero es la primera línea de defensa contra errores administrativos poco frecuentes pero posibles.

Compara los depósitos, abonos y retiros registrados contra tu propio control de gastos para detectar cualquier cargo que no reconozcas. Si llevas un registro personal, aunque sea simple, este paso toma solo un par de minutos.

Si tienes una tarjeta de crédito, confirma el pago mínimo y la fecha límite para no generar intereses. Anotar esta fecha en tu calendario evita que un pago tardío te genere un cargo que no esperabas.

Consultar tu estado de cuenta en Klar toma menos de un minuto desde la app:
El mismo proceso aplica tanto para tu Cuenta Klar como para tu tarjeta de crédito o tu línea de crédito: entras a la sección correspondiente dentro de la app, seleccionas el mes que necesitas y descargas el PDF directamente a tu teléfono.
Descarga la app de Klar y consulta tu estado de cuenta
Revisar tu estado de cuenta cada mes es uno de los hábitos más simples para cuidar tu salud financiera, porque te permite detectar errores, anticipar pagos y llevar un control real de tu dinero. No se trata de un trámite administrativo: es la fuente de información financiera más directa que tienes sobre lo que realmente pasó con tu dinero en el mes. Un estado de cuenta que revisas religiosamente cada corte también te ayuda a notar patrones, como un gasto recurrente que ya no te sirve o un cargo que se repite mes tras mes sin que lo hayas autorizado de nuevo.
Pagar solo el pago mínimo evita cargos por atraso, pero no evita que se generen intereses sobre el saldo restante. Muchas personas creen que pagar el mínimo significa estar al día, cuando en realidad la deuda sigue costando mes tras mes hasta que se liquida el total.
Confundir ambas fechas puede hacer que pagues después de la fecha límite y generes intereses sin darte cuenta. La fecha de corte marca el fin del periodo que resume tu estado de cuenta; la fecha de pago es cuando debes liquidar lo que ese periodo generó, y suele caer varios días después.
No revisar los abonos, retiros y depósitos línea por línea puede hacer que pases por alto un cargo no autorizado. Entre más tiempo pase antes de reportarlo a tu institución financiera, más difícil suele ser resolverlo o recuperar el dinero.
Generalmente cada mes, con una fecha de corte fija que define el inicio y fin de cada periodo. En el caso de una tarjeta de crédito, esa fecha de corte determina también tu fecha límite de pago, así que vale la pena tenerla siempre presente.
Puedes pasar por alto cargos no reconocidos, fechas de pago próximas a vencer o errores en tus movimientos. Entre más tarde los detectes, más difícil suele ser corregirlos o recuperar el dinero de un cargo indebido, especialmente si ya pasaron varios periodos desde que ocurrió.
Sí. Es un documento oficial emitido por tu institución financiera, y muchas veces se acepta como comprobante de ingresos o de domicilio para trámites externos, como abrir otra cuenta, rentar una vivienda o solicitar un crédito en otra institución.
Repórtalo directo con tu institución financiera, a través de su app, línea telefónica o chat. Si no llegan a una solución, también puedes acudir a la CONDUSEF, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
No exactamente. La carátula es el resumen que aparece en la primera página de tu estado de cuenta, con los datos generales y los totales. El estado de cuenta completo incluye, además, el detalle línea por línea de todos tus movimientos del periodo.
Desde la app de Klar, entra a la sección de tu cuenta o tarjeta y busca la opción "Ver Estado" para consultar o descargar tu estado de cuenta en PDF, sin costo. Los estados se emiten a mes vencido, así que puedes elegir el mes específico que necesites revisar.
Como referencia general, conservar al menos los últimos doce meses te permite resolver cualquier aclaración o trámite que los solicite. Si tienes créditos activos, o si los necesitas para tu declaración de impuestos, vale la pena conservarlos mientras dure el crédito o el periodo fiscal correspondiente.
En Klar, consultar y descargar tu estado de cuenta no tiene costo, tanto para tu cuenta Klar como para tu tarjeta de crédito Klar. Puedes descargarlo tantas veces como lo necesites, para cualquier mes disponible.
La carátula te da un resumen rápido, sin tener que revisar el detalle completo de movimientos: quién es el titular, cuál es el saldo, cuánto debes pagar y para cuándo. Es útil cuando solo necesitas confirmar esos datos generales, sin analizar cada transacción, por ejemplo cuando alguien más te pide comprobar tu saldo o tu pago mínimo rápidamente.
Ya sea que tengas una tarjeta de crédito o una cuenta sin comisiones, el hábito es el mismo: revisar tu estado de cuenta, comparar los movimientos y actuar antes de que un error pequeño se vuelva un problema grande. Consultarlo desde la app de Klar toma menos de un minuto.
¿Aún no tienes dónde revisar tus movimientos así de fácil? Abre tu cuenta sin comisiones, con rendimientos del 5% anual y disponibilidad diaria de tu dinero. O solicita tu tarjeta de crédito Klar: sin anualidad, aprobación en 3 minutos y cashback de hasta 3% en tus compras. Todo desde una sola app, con tu estado de cuenta siempre a la mano.

Si alguna vez viste en tu estado de cuenta un cargo llamado "pago de sobregiro" y no supiste de dónde salió, no eres el único. Es uno de los conceptos que menos se explican en los estados de cuenta tradicionales, y entenderlo te ayuda a evitar cargos que no esperabas.
Aquí te explicamos qué es un sobregiro, qué es el pago de sobregiro y cómo evitarlo tanto en una cuenta como en una tarjeta de crédito.
Un sobregiro ocurre cuando gastas más dinero del que tienes disponible en tu cuenta, o más crédito del que te autorizaron en tu tarjeta. En otras palabras: tu saldo se vuelve negativo. En cuentas de débito, esto puede pasar si programaste un cargo automático, hiciste una compra o retiraste efectivo por un monto mayor al que tenías disponible en ese momento.
El pago de sobregiro es el monto que debes cubrir para regresar tu cuenta o tu tarjeta a saldo positivo, es decir, para pagar de vuelta la cantidad que gastaste de más. En muchas instituciones financieras, este pago no solo cubre el monto que quedó en negativo, sino que además puede incluir una comisión adicional por haber generado el sobregiro, sin contar los intereses que se acumulen mientras el saldo siga en negativo.
Por eso, cuando ves un cargo llamado "pago de sobregiro" en tu estado de cuenta, normalmente incluye dos partes: lo que gastaste de más y la comisión que la institución financiera cobra por permitirlo.
Un sobregiro puede aparecer por distintas razones, dependiendo del producto:
Aunque el concepto es parecido, las consecuencias cambian según el producto:
Unas prácticas simples reducen el riesgo de terminar con un pago de sobregiro:
Si el sobregiro no se cubre, la institución financiera puede seguir generando comisiones o intereses sobre ese monto, y en algunos casos reportar la deuda a las sociedades de información crediticia, lo que afecta tu historial. Por eso, si ves un cargo de este tipo en tu estado de cuenta, conviene cubrirlo lo antes posible y revisar qué lo originó para que no se repita.
Con tu tarjeta de crédito Klar, tú decides cuándo usar tu línea: la prendes o apagas desde la app antes de cada compra, lo que te da control directo sobre cuánto de tu línea de crédito estás usando en cada momento, en lugar de enterarte de un sobrelímite hasta que llega tu estado de cuenta.
Solicita hoy tu tarjeta de crédito Klar, sin anualidad y con aprobación en minutos, y controla tu línea de crédito desde la app para evitar cargos que no esperabas.
Sí, en la práctica es una deuda de corto plazo: le debes a la institución financiera el monto que gastaste de más, más cualquier comisión o interés aplicable.
No. Algunas cuentas simplemente rechazan el cargo o la compra si no tienes saldo suficiente, en lugar de permitir que el saldo quede en negativo.
Puede afectarlo si la deuda no se cubre y la institución la reporta a Buró de Crédito o Círculo de Crédito.
Revisa tu saldo y tus movimientos recientes desde la app; un saldo negativo o un cargo etiquetado como "sobregiro" son las señales más claras.
El plazo varía según la institución financiera y el producto: algunas lo cobran de inmediato en tu siguiente movimiento, mientras que otras te dan unos días antes de aplicar comisiones adicionales o reportarlo. Revisa el contrato de tu cuenta o tarjeta, o consulta directamente con tu institución financiera, para confirmar el plazo exacto antes de que el sobregiro genere cargos extra.

Si alguna vez pagaste en línea, seguro te pidieron tres números además del número de tu tarjeta: eso es el CVV. Es un código de seguridad que confirma que la tarjeta está físicamente en tus manos al momento de la compra, y es una de las principales barreras contra el fraude en pagos por internet.
Aquí te explicamos qué es el CVV, dónde encontrarlo en tu tarjeta y cómo protegerlo.
CVV son las siglas de Card Verification Value (valor de verificación de la tarjeta). También lo vas a encontrar como CVC (Card Verification Code) o CVV2, dependiendo del banco emisor o la red de pago, pero en la práctica los términos se refieren a lo mismo: un código de seguridad adicional al número de tu tarjeta, la fecha de vencimiento y tu nombre.
A diferencia del NIP (el número de identificación personal que usas para pagar en terminales físicas o retirar en cajeros), el CVV no lo eliges tú: viene impreso en la tarjeta desde que se fabrica y no cambia mientras la tarjeta esté vigente.
No todos los códigos CVV cumplen la misma función. Detrás del término hay varias versiones, cada una pensada para un tipo distinto de pago:
Para ti como usuario, lo que más importa en el día a día es el CVV2: el código impreso al reverso (o al frente, en American Express) que usas en cada compra en línea. Los demás tipos trabajan detrás de cámaras, dentro de la terminal, el chip o el sistema del emisor, para reforzar la seguridad sin que tengas que hacer nada adicional.
En la mayoría de las tarjetas Visa y Mastercard, el CVV son los últimos 3 dígitos que están impresos en la franja para firma, en la parte de atrás de la tarjeta, justo después del número de tarjeta.
Si tu tarjeta es American Express, el código de seguridad tiene 4 dígitos y está en el frente, arriba a la derecha del número de tarjeta.
En tu tarjeta de crédito Klar, el CVV son esos 3 dígitos al reverso, junto a la franja de firma. Si usas la versión digital de tu tarjeta de crédito Klar dentro de la app, el CVV también aparece ahí, junto con el número completo y la fecha de vencimiento, para que puedas usarlo en compras en línea sin tener la tarjeta física a la mano.
El CVV existe para confirmar, en compras por internet o por teléfono, que quien está pagando tiene la tarjeta física en su poder y no solo el número de tarjeta. Como no está codificado en el chip ni en la banda magnética, no queda registrado cuando pagas en una terminal física ni cuando alguien clona el plástico, lo que lo convierte en una capa extra de seguridad específica para pagos sin presencia de la tarjeta.
Por eso, cada vez que compras en una tienda en línea, plataforma de streaming o app que te pide el CVV, esa tienda está verificando que la persona que paga realmente tiene la tarjeta en mano.
El CVV solo debes escribirlo tú, directamente en el sitio o app donde estás comprando, y únicamente si reconoces y confías en ese comercio. Ninguna plataforma financiera digital, comercio o persona que te contacte por llamada, SMS o redes sociales debe pedirte el CVV para "verificar tu cuenta", "desbloquear tu tarjeta" o "cancelar un cargo": esa es una señal clara de intento de fraude.
Si compartiste tu CVV con alguien que no era el comercio donde estabas comprando, o si sospechas que tu tarjeta fue comprometida, congela tu tarjeta de crédito Klar desde la app y contacta a soporte para evaluar si necesitas una tarjeta nueva.
Unas prácticas simples reducen mucho el riesgo de que tu CVV termine en manos equivocadas:
Sí, son el mismo código de seguridad; solo cambia el nombre según el banco emisor o la red de pago.
No, se mantiene igual mientras la tarjeta esté vigente. Solo cambia si te emiten una tarjeta nueva.
Es una versión del código de seguridad que cambia periódicamente en lugar de quedarse fijo en el plástico. Lo consultas desde una app antes de cada compra en línea y, como tiene vigencia limitada, deja de servir poco después, aunque alguien más llegue a verlo.
La mayoría de los comercios en línea lo piden como requisito para procesar el pago, precisamente porque es la validación de que tienes la tarjeta física o digital contigo.
Además de las prácticas que dependen de ti, tu tarjeta de crédito Klar suma capas de seguridad que trabajan en automático:
Si sospechas que tu tarjeta de crédito Klar se perdió, te la robaron o alguien vio tu CVV, la bloqueas al momento desde la app, sin llamadas ni trámites, y la desbloqueas igual de rápido si la encuentras.
Cuando pagas con tu tarjeta de crédito Klar en comercios que usan este protocolo, se te pide un paso extra de verificación además del CVV, así que aunque alguien tenga tu número de tarjeta y el CVV, no puede completar la compra sin ese paso adicional.
Con tu tarjeta de crédito Klar puedes crear distintas tarjetas virtuales para tus compras y pagos en línea. Cada una tiene su propio número de 16 dígitos, fecha de vencimiento y CVV, distintos a los de tu tarjeta física. Así, aunque uses una tarjeta virtual en varios comercios, tus datos reales quedan resguardados y es mucho más difícil que alguien los robe o los reutilice.
Si además de estas capas de seguridad quieres una protección económica ante un fraude, el seguro contra robo y fraude financiero de Klar, en alianza con Chubb, te cubre ante compras no autorizadas en línea o por teléfono, robo de efectivo en cajero, robo de identidad y uso indebido de tarjeta por hurto o extravío. Lo más importante: aplica para todas tus tarjetas de crédito y débito, sin importar el banco o institución financiera que las emita, no solo para tu tarjeta de crédito Klar.
El CVV es corto, pero cumple un papel importante en cada compra en línea que haces. Trátalo con la misma discreción que tu NIP: nunca lo compartas fuera del checkout de una compra legítima, y ante cualquier duda, revisa tus movimientos desde la app.
Si buscas una tarjeta de crédito sin anualidad, con aprobación en minutos y control total desde la app, incluyendo tu CVV disponible en la versión digital, solicita tu tarjeta de crédito Klar hoy mismo.

Este regreso a clases se puso bueno con Klarfest: hasta 8% de cashback en papelería, librerías, tecnología. Y descuentos en tus compras en Amazon (este último beneficio agotado). Si ya sabes que vas a gastar en útiles, mochila o una laptop nueva, aprovecha para que ese gasto te regrese algo.
Activa la promoción de Klarfest al pagar con tu tarjeta de crédito Klar o tarjeta de crédito Klar Platino en los comercios participantes en las siguientes categorías:
Si ya eres usuario Plus, o te registras como nuevo usuario, este es el cashback que aplica durante Klarfest en los comercios participantes.
Klar Plus es la membresía de beneficios de Klar: incluye cashback, mejores rendimientos en tu cuenta e inversiones, y más. Para sumarte a Klar Plus solo necesitas alcanzar $2,500 MXN en compras mensuales con Klar, incluye débito y crédito.
Si tienes tu tarjeta de crédito Klar Platino, el cashback sube en las mismas categorías, más comercios adicionales.
Además del cashback en papelería, librerías y tecnología, Klarfest incluye descuentos exclusivos en Amazon, aplica al pagar tus compras con tarjeta de crédito Klar. El descuento se refleja directo en tu compra, al aplicar el código de descuento que encontrarás en tu app.
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La edición de Klarfest para el regreso a clases 2026 estará vigente desde el 27 de julio hasta el 31 de agosto de 2026. Durante este periodo puedes acumular cashback en papelería, librerías y tecnología al pagar con tu tarjeta de crédito Klar o tarjeta de crédito Klar Platino.
Paga con tu tarjeta de crédito Klar en cualquiera de los comercios participantes durante la vigencia de la campaña y el cashback se aplica de forma automática. No necesitas activar nada ni registrar cupones: solo usa tu tarjeta en las categorías de papelería, librería o tecnología.
Si todavía no tienes tu tarjeta de crédito Klar, la solicitud se hace desde la app, sin papeleo ni visitas a sucursal, y la respuesta llega en minutos. Así puedes usar el cashback del Klarfest desde tu primera compra de la lista escolar. Y si ya eres Plus o Platino, este es el momento en el que más rinde cada compra.
CAT PROMEDIO ponderado 187.0% SIN IVA. Calculado al 1 de junio de 2026, vigencia del cálculo 1 de diciembre de 2026. Tasa de interés fija promedio ponderada anual 123.10% sin IVA. Crédito sujeto a autorización.
PLATINO: CAT PROMEDIO ponderado 85.0% SIN IVA. Calculado al 1 de junio de 2026, vigencia del cálculo 1 de diciembre de 2026. Tasa de interés fija promedio ponderada anual 62.10% sin IVA. Crédito sujeto a autorización.
Consulta requisitos de contratación, comisiones, monto de las comisiones, términos y condiciones en Klar.mx

Diferir compras significa dividir el pago de una compra que hiciste con tu tarjeta en varios meses, en lugar de cubrirla de una sola vez en tu próxima fecha de corte. En pocas palabras: compras hoy y repartes el costo en cuotas mensuales que se suman a tu estado de cuenta.
Es una de las funciones más usadas de una tarjeta de crédito en México, pero también una de las que más dudas genera. Aquí te explicamos, cómo funciona, cuándo te conviene y qué diferencia hay entre diferir a meses con intereses y los Meses Sin Intereses.
Cuando difieres una compra, divides el monto total en un número fijo de mensualidades: 3, 6, 9, 12 meses o más, según el plazo disponible.
Tradicionalmente, diferir una compra se asocia con las tarjetas de crédito, donde la tarjeta adelanta el monto total al comercio y tú lo pagas poco a poco. Con Klar, esta opción también está disponible para débito, por lo que puedes acceder a pagos en mensualidades sin depender exclusivamente del uso de la tarjeta de crédito.
Cada mes pagas una parte de la compra de acuerdo con el plazo elegido. Así, un gasto grande deja de representar un solo desembolso y se convierte en pagos más pequeños y predecibles.
En el caso de las tarjetas de crédito, también puede ser posible diferir un saldo que ya tengas acumulado. La lógica es la misma: repartir el pago en el tiempo para darle más flexibilidad a tu presupuesto.
El proceso suele ser sencillo y depende del banco o institución financiera que emite tu tarjeta de crédito:
Es común confundir ambos conceptos, pero no son lo mismo. Los Meses Sin Intereses son una promoción del comercio; diferir a meses con intereses es una herramienta que activas tú cuando la necesitas.
lo activas tú desde tu tarjeta de crédito casi para cualquier compra o saldo. Repartes el pago en cuotas, pero se cobra una tasa de interés sobre el saldo, así que al final pagas un poco más que el precio original. Su ventaja es la flexibilidad: puedes diferir cuando lo necesites.
Es una promoción que ofrece el comercio en alianza con tu tarjeta de crédito. Pagas exactamente el precio de la compra dividido entre el número de meses, sin intereses adicionales. Solo aplica en tiendas y productos participantes.
Con la tarjeta de crédito de Klar tienes el control en la palma de tu mano: puedes diferir tus compras directamente desde la app, sin papeleo y en unos cuantos pasos.
En comercios participantes, elige la opción de Meses Sin Intereses al momento de pagar con tu tarjeta de crédito Klar, ya sea en compras físicas o en línea. Así divides tu compra en cuotas sin intereses adicionales.
Solicita tu tarjeta de crédito Klar sin anualidad y con beneficios como Meses Sin Intereses y Cashback.
Diferir puede ser una buena decisión en varios casos:
Diferir no siempre es la mejor opción. Conviene tener cuidado en estas situaciones:
La regla práctica: difiere cuando tengas claro que podrás cubrir la cuota mensual sin apretar tu presupuesto, y prioriza siempre las promociones sin intereses.
Usar la función de diferir de forma responsable puede ayudarte a construir un buen historial crediticio, siempre que pagues tus cuotas puntualmente. El comportamiento de pago es justo lo que reportan las tarjetas de crédito al buró.
Si apenas estás empezando a construir o reparar tu historial, una tarjeta de crédito con garantía puede ser un buen primer paso, ya que te permite demostrar buen comportamiento de pago desde cero.
Con la tarjeta de crédito de Klar tienes el control de tu dinero en la palma de tu mano. Desde la app puedes revisar tus compras, dar seguimiento a tus pagos y aprovechar promociones a Meses Sin Intereses en comercios participantes, todo sin anualidad y con cashback de hasta 3%.
Y si lo que buscas es liquidez para un proyecto más grande, un préstamo personal con tasa fija puede darte cuotas claras y sin sorpresas.
Solicita tu tarjeta de crédito Klar y empieza a comprar con más control y menos rollo.
Sí. Con la tarjeta de crédito Klar puedes diferir tus compras directamente desde la app, sin papeleo y en unos cuantos pasos. Puedes dividir el pago en 3, 6, 9, 12, 18 o 24 mensualidades.
No hay un número fijo; depende de tu línea de crédito disponible. Cada compra diferida se suma a tu pago mensual, así que conviene no acumular demasiadas a la vez para no afectar tu presupuesto.
Depende. Si difieres a Meses Sin Intereses, no pagas intereses adicionales. Si difieres a meses con una tasa aplicable, sí se generan intereses sobre el saldo.
Diferir a meses con intereses aplica a la mayoría de las compras y, en muchos casos, a saldos ya acumulados. Los Meses Sin Intereses solo aplican en comercios y productos participantes.
En general puedes adelantar pagos o liquidar el saldo antes de tiempo. Revisa las condiciones de tu tarjeta de crédito para confirmar si aplica algún ajuste.
Diferir en sí no afecta negativamente. Lo que impacta tu historial es cómo pagas: cumplir con tus cuotas a tiempo suma a tu perfil crediticio; atrasarte lo perjudica.
No hay un número único; depende de tu línea de crédito disponible. Ten en cuenta que cada compra diferida suma a tu pago mensual, así que conviene no acumular demasiadas a la vez.