El pasivo circulante es el conjunto de deudas y obligaciones que una empresa debe pagar en un plazo menor a un año, como pagos a proveedores, impuestos o líneas de crédito de corto plazo. Es uno de los números más importantes del balance general porque muestra qué tan urgente es tu deuda, no solo cuánta tienes.
Esta guía explica qué lo compone, cómo se calcula y cómo gestionarlo sin que se te vaya el flujo de caja, incluyendo cómo una tarjeta de crédito empresarial puede darte margen para cubrirlo.
El pasivo circulante, también conocido como pasivo corriente o exigible a corto plazo, agrupa todas las deudas y obligaciones financieras que una empresa debe liquidar en un periodo inferior a doce meses (o dentro del ciclo operativo normal del negocio).
Estos son los tipos de pasivo circulante más comunes en una pyme (pequeña y mediana empresa) mexicana:
La principal diferencia entre ambos está en el plazo de pago. El pasivo circulante reúne las obligaciones que la empresa debe liquidar en un plazo de hasta un año, mientras que el pasivo fijo o pasivo a largo plazo incluye las deudas cuyo vencimiento es mayor a doce meses.
Por ejemplo, un crédito bancario contratado a cinco años para comprar maquinaria se registra inicialmente como pasivo fijo. Sin embargo, cuando faltan menos de doce meses para liquidarlo, la parte pendiente de pago se reclasifica como pasivo circulante, ya que vence dentro del siguiente año.
También es común encontrar el término pasivo a corto plazo en estados financieros y libros de contabilidad. En la práctica, se refiere exactamente al pasivo circulante, por lo que ambos conceptos son equivalentes.
El pasivo circulante importa porque te dice cuánto dinero necesitas tener disponible pronto, no algún día. Tu empresa puede tener activos valiosos en inventario o en equipo, pero si esos recursos no se convierten en efectivo a tiempo, el pasivo circulante se vuelve el problema más urgente del negocio, aunque no sea el más grande en términos absolutos. Ignorarlo es una de las formas más comunes en que una pyme se queda sin caja mientras, en papel, sigue siendo rentable.
La liquidez es la capacidad de tu empresa de cubrir el pasivo circulante con los recursos financieros que tiene disponibles a corto plazo. Una empresa puede ser rentable en papel y aun así tener problemas de liquidez si su efectivo no coincide con sus fechas de pago, algo muy común en negocios que venden a crédito pero pagan a sus proveedores de contado.
Un pasivo circulante más grande que tus entradas de efectivo esperadas es la causa más común de problemas de flujo de caja en las pymes. No es un problema de rentabilidad, es de sincronización: entra dinero, pero no en el momento en que necesitas pagar. Revisar tu pasivo circulante cada mes te ayuda a detectar ese desfase antes de que se vuelva urgente.
El activo circulante es lo que tu empresa puede convertir en efectivo en menos de un año; el pasivo circulante es lo que debe pagar en ese mismo plazo, y la diferencia entre ambos es tu capital de trabajo: el margen que tienes para operar sin depender de financiamiento adicional.
Si tu activo circulante es mayor que tu pasivo circulante, tienes capital de trabajo positivo: recursos de sobra para operar. Si es al revés, tu empresa depende de financiamiento adicional o de cobrar más rápido para cumplir con sus obligaciones cercanas.
El pasivo circulante aparece en tu balance general, normalmente justo después del efectivo y antes del pasivo a largo plazo. Si llevas tu contabilidad en un software o con un contador, esta cifra ya debería estar separada del resto de tus pasivos; si no, es el primer paso para poder calcular tu capital de trabajo con precisión.
El pasivo circulante se calcula sumando todas las obligaciones que la empresa debe liquidar en un plazo de hasta 12 meses.
Por ejemplo, si tu empresa tiene $180,000 MXN en cuentas por pagar a proveedores, $45,000 MXN en impuestos por pagar y $75,000 MXN correspondientes al saldo dispuesto de una línea de crédito de corto plazo, el pasivo circulante total es de $300,000 MXN.
Estas son las tres formas más comunes de darte margen sin descuidar tus obligaciones.
Una tarjeta de crédito empresarial te da un margen de días antes de que el pago a un proveedor se convierta en salida real de efectivo, sin dejar de cumplir con el acreedor en tiempo. La tarjeta de crédito empresarial de Klar Empresarial incluye hasta 40 días sin intereses en compras, lo que te da espacio para que entre el efectivo de tus propios cobros antes de que salga de tu cuenta.
Una línea de crédito revolvente te da acceso a recursos que puedes disponer sólo cuando los necesitas, en vez de tomar un préstamo completo desde el inicio. La línea de crédito de Klar Empresarial ofrece hasta $5,000,000 MXN, sin comisiones mensuales ni saldo mínimo con aprobación en minutos y la evaluación se hace con la información de tu cuenta del SAT.
El factoring es un mecanismo donde una institución financiera te adelanta el cobro de tus facturas pendientes a cambio de una comisión, en vez de esperar a que tus clientes te paguen en sus propios plazos. Es una forma de cubrir pasivo circulante con el dinero que ya te deben, sin tomar deuda adicional.
Estos son los tres errores más frecuentes al gestionar el pasivo circulante de una pyme, y suelen pasar desapercibidos hasta que ya generaron un costo.
El pasivo circulante es solo la parte de tu deuda que vence pronto. Tratarlo como si fuera toda tu deuda te puede hacer pensar que tu empresa está peor (o mejor) de lo que realmente está.
Sin un calendario claro de vencimientos, es fácil pagar tarde y acumular intereses que no estaban contemplados. Llevar un registro simple de fechas de pago por acreedor evita este costo evitable.
Usar un crédito a varios años para pagar una deuda de 60 días, o al revés, desajusta tu estructura financiera. Cada tipo de pasivo debe cubrirse con un plazo de financiamiento parecido al suyo.
Es todo lo que tu empresa debe pagar en menos de un año: proveedores, impuestos, préstamos de corto plazo y cualquier otra obligación con fecha de vencimiento cercana.
Depende del plazo de pago. Si el acreedor debe cobrarse en menos de doce meses, es pasivo circulante; si el plazo es mayor, se clasifica como pasivo fijo.
Si la prima está pendiente de pago y vence en menos de un año, es pasivo circulante, como ocurre con la mayoría de las pólizas que se facturan por adelantado.
Ejemplos de pasivo circulante incluyen: cuentas por pagar a proveedores, impuestos por pagar, cuotas de seguridad social pendientes, anticipos de clientes, líneas de crédito de corto plazo e intereses por pagar.
Tu capital de trabajo es negativo: no tienes suficientes recursos de corto plazo para cubrir tus obligaciones inmediatas sin recurrir a financiamiento adicional.
Para calcular el pasivo circulante, se suman todas las obligaciones que tu empresa debe pagar en menos de doce meses: proveedores, impuestos por pagar, préstamos de corto plazo y cualquier otro pasivo con ese mismo plazo.
Las cuentas por pagar son solo una parte del pasivo circulante: lo que debes a proveedores. El pasivo circulante también incluye impuestos, préstamos de corto plazo y otras obligaciones con ese mismo plazo.
El pasivo circulante se paga en menos de un año. El pasivo no circulante, o pasivo fijo, se paga en un plazo mayor, como un crédito bancario a varios años.
No exactamente. El pasivo circulante es la parte de tu deuda total que debes pagar pronto; tu negocio también puede tener pasivo fijo, que se paga en un plazo mayor a un año.
Sí. La tarjeta de crédito empresarial Klar te otorga hasta 40 días sin intereses para pagar a proveedores (30 días de ciclo de facturación más 10 días límite de pago) sin descapitalizarte. Al finalizar el plazo, puedes liquidar el saldo total para evitar costos financieros o diferirlo hasta a 12 meses para proteger tu liquidez.
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